El miedo es como la familia, que todo el mundo tiene una. Pero aunque se parezca, los miedo son tan personales y tan diferentes como puedan serlo todas las familias del mundo.
Hay miedos tan simples como desnudarse ante un extraño. Miedos con los que uno aprende a ir conviviendo. Hay miedos hechos de inseguridades, miedo a quedarnos atrás, miedo a no ser lo que soñamos, a no dar la talla, miedo a que nadie entienda lo que queremos ser. Hay miedos que nos va dejando la conciencia, el miedo, el miedo a ser culpables de lo que les pasa a los demás. Y también el miedo a lo que no queremos sentir, a lo que no queremos mirar, a lo desconocido. Como el miedo a la muerte, a que alguien a quien queremos desaparezca.
Y hoy he escuchado a un tal Punset en la tele, un señor encantador, que decía que la felicidad es la ausencia del miedo. Y entonces me he dado cuenta de que ultimamente yo ya no tengo miedo.
Librarse del miedo es como quitarse la ropa delante de alguien: a veces cuesta, pero cuando empiezas lo único que tienes que hacer es seguir, sin dudar. Y de repente te das cuenta de que el miedo ya no te pertenece, ha desaparecido. Como esa ropa que un día dejas de usar.
Pues quitemonos el miedo :)
ResponderEliminartequiero cosa bonita ♥
(Nuria lo que quiere es desnudarse, ten cuidado! jajaja)
ResponderEliminarHombre si hay que quitarse el miedo, yo me lo quito... jajaja!
ResponderEliminarPoker face :| hahaha
ResponderEliminar