Todo lo que debes hacer es ponerte los audífonos, echarte en el suelo, y escuchar el CD de tu vida. Pista tras pista, ninguna se puede saltar, todas han pasado y de una forma u otra servirán para ir hacia adelante. No te arrepientas, no te juzgues. Se quien eres y no hay nada mejor para el mundo. Pause, rewind, play, aún, aún y aún más. Nunca detengas tu reproductor, sigue registrando sonidos para lograr explicar el caos que tienes dentro.
Y si te sale una lágrima cuando lo escuchas no tengas miedo, es como la lágrima de un fan cuando escucha su canción preferida.
domingo, 23 de diciembre de 2012
Play
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